08 de Agosto de 2009
“SIGNOS DE HUMILLACION”
Verso para Memorizar: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os ensalce cuando fuere tiempo” 1ª Pedro 5:6
Lectura Bíblica: 1ª Pedro 5:5-7
Objeto de la Lección: Reconocer que únicamente la oración, los ayunos, las limosnas y el perdón son los medios, signos o indicios que demuestran una verdadera humillación delante de la poderosa mano de Dios. Por su puesto, cuando se hacen con un corazón muy sensible.
COMENTARIO: Existe una estrecha relación entre las necesidades y los requisitos. Por ejemplo, la oración y el perdón son dos cuestiones inseparables; pues ambas cosas son necesarias para nuestra Salvación, puesto que, nuestras trasgresiones y pecados han sido perdonados. El perdón se obtiene a través de la oración; pero solo estando dispuestos a perdonar a otro; nuestros ruegos por el perdón de nuestros pecados no será en vano. Marcos 11:25,26. Por otra parte, podemos asegurar que no existe un mandamiento directo para argüir que es necesario dar limosna, sin embargo, este acto es de gran transcendencia para perfeccionar, fortalecer y enriquecer nuestra vida espiritual. “…Tus oraciones y tus limosnas han subido en memoria a la presencia de Dios” Hechos 10:4b. También el ayuno es de imponderable valor cuando se acompaña con una oración constante. El ayuno viene a robustecer las oraciones y a menudo proporciona la repuesta de nuestros ruegos; el ayuno también nos proporciona la necesidad de orar con más deprecación.
En las Sagradas Escrituras existe un enorme registro con relación al ayuno, del que pocos se han dado cuenta. Cuarenta y seis veces se menciona el ayuno en el Antiguo Testamento, y treinta y dos veces en el nuevo, y de ellas quince veces la oración esta íntimamente relacionada con el ayuno. El ayuno es la abstinencia de todo alimento, pues es el sacrificio personal y voluntario. Aunque no es requisito, el dar ofrendas, si es necesario en la vida cristiana; por que uno da libremente sin el pensamiento o deseo de recibir en cambio alguna otra cosa, con lo cual esta manifestando un deseo puramente cristiano, por que su deseo deliberado es dar y dar aún su propia vida. Nosotros no damos para obtener algo, pero también si no manifestamos el don de dar, Dios puede retener sus bendiciones hacia nosotros (2ª Corintios 9:7). Está escrito que en los tiempos del Antiguo Testamento el acto de dar limosnas indicó el grado espiritual de una persona. De la misma manera es actualmente, aunque con ligeras variantes. Compartir voluntariamente con otros, perdonar a los que nos ofenden y mostrarles nuestra amistad, dar gozosamente, ayunar habiendo obtenido comunión con Dios a través de la oración; nos distingue como personas ricas en fe, libres de tibieza e indiferencia.
PREGUNTAS PARA ESTUDIO
CONCLUSION: La arrogancia induce a la soberbia y ésta como consecuencia trae el pecado; es entonces, cuando debemos de volver a Dios pero en forma íntegra demostrando con ellos que estamos humillados. Esto implica poner en práctica todos los medios de humillación que tenemos a nuestro alcance ante la poderosa mano de Dios.
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