08 de Agosto de 2009
“LA DISCIPLINA DEL MAESTRO”
Verso para Memorizar: “Y oyéndolo Jesús, se apartó de allí en un barco a un lugar desierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron a pie de las ciudades”. Marcos 14:13
Lectura Bíblica: Mateo 26: 36-39
Objeto de la Lección: Comprender como necesitamos el estar aparte, externa e internamente, para estar a solas con Dios en el momento mas difícil.
COMENTARIO: Jesús nos llama de una vida solitaria a una vida de oración. El temor de ser abandonados petrifica a las personas. El temor que tenemos de estar solos nos lleva al ruido y a las multitudes; pero la vida solitaria y el parloteo, no son nuestras únicas alternativas. Podemos cultivar un silencio interno que nos libre del sentimiento del soledad y temor, en primer lugar la soledad no es un lugar, sino un estado de la mente y el corazón para acércanos a Dios. La disciplina interna, tendrá manifestaciones externas; tendremos la libertad de estar a solas, no para estar retirados de la gente, sino para oír mejor. Jesús vivió un silencio externo del corazón; él también experimentó con frecuencia de la soledad externa. Cuando inició su ministerio, pasó cuarenta días solo en el desierto.
El hecho de tomar en serio la disciplina de estar aparte significarse que en algún punto del peregrinaje, entraremos a la “tenebrosa noche del alma”. Esta no es algo malo o destrucción, al contrario es una experiencia que debe aceptarse, como una persona enferma aceptaría una intervención quirúrgica que le promete salud. El propósito de las tenebrosidad no es destruirnos, la noche tenebrosa es uno de los medios por los cuales Dios nos lleva a un silencio, a una calma, de tal modo que el pueda obrar una transformación interna en el alma.
¿Cuáles son algunos de los pasos que hay que dar hacia la disciplina del silencio? Lo primero que debemos es aprovechar los pequeños momento que se presentan en el día. Pensemos en el momento de las primeras horas de las mañana, cuando aún estamos en cama, antes que la familia despierte. Pensemos en aquel momento en que nos tomamos una taza de café, antes de entrar en el trabajo del día. Hay tiempo en que vamos marchando en medio del tránsito congestionado por la autopista, en la hora del apremio. Puede haber momentitos de descanso y refrigerio, cuando volvemos hacia una esquina y vemos una flor o un árbol.
PREGUNTAS PARA ESTUDIO
CONCLUSION: El fruto de estar a solas con Dios es el aumento de la sensibilidad y de la compasión hacia los demás. Viene una nueva libertad para estar con la gente, una nueva atención a las necesidades de las personas, una nueva respuesta a sus heridas. El momento a solas y el silencio, nos enseñan a amar a las personas tal cual son.
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