12 de Septiembre de 2009
“LA DISCIPLINA DE LA OBEDIENCIA”
Verso para Memorizar: “Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, que nosotros oiremos; mas no hable Dios con nosotros, por que no muramos”. Éxodo 20:19
Lectura Bíblica: Éxodo 19: 3-8
Objeto de la Lección: Comprender cómo necesitamos de la guianza del Espíritu Santo, y para ello, también nos ha dado la ayuda de líderes o Pastores.
COMENTARIO: En nuestros días, el cielo y la tierra están ansiosos esperando que surja un pueblo guiado, dotado por el poder del Espíritu Santo. Toda la creación observa con expectación que brote un pueblo disciplinado, mártir, que se una libremente, que en esta vida experimente la vida y el poder del Reino de Dios. Eso ha ocurrido antes. Puede volver a ocurrir. En una u otra parte, pueden hallarse personas cuyos corazones andan con fuego divino; pero son como antorchas encendidas, esparcidas en medios de la noche.
La dirección espiritual tiene una historia ejemplar; muchos de los primeros siervos espirituales, fueron los padres del desierto, quienes eran tenidos en gran estima por su capacidad para “discernir los espíritus”. Las personas viajaban con frecuencia, muchos kilómetros por el desierto, sólo para oír una palabra de consejo, que reuniera la voluntad y el juicio de Dios para ellos en la situación concreta por la que atravesaban. ¿Cuál es propósito de contar con un director espiritual?, guiar a las almas por el camino de Dios y no por sus caprichos.
Su función es pura y simplemente carismática. El dirige solo por la fuerza de su propia santidad personal. No es un superior, ni ninguna autoridad eclesiásticamente designada. Aunque el director obviamente ha avanzado en las profundidades internas, los dos están aprendiendo y creciendo juntos en el Reino del Espíritu.
El Pastor espiritual, tiene que ser una persona que haya desarrollado una agradable aceptación de sí mismo. Es decir, una madurez genuina tiene que impregnar toda la vida de dicha persona. A tales personas no las conmueven las fluctuaciones de los tiempos. Pueden absorber el egoísmo, la mediocridad y la apatía que les rodea y transformarlas. Son desprejuiciadas y firmes. Tienen que tener compasión y dedicación. Como Pablo, quien pensó que Timoteo era “su amado hijo”, tales personas tienen que estar preparadas para asumir, ciertas responsabilidades.
PREGUNTAS PARA ESTUDIO
CONCLUSION: El Pastor espiritual, es algo así como un “Padre Espiritual”, que engendró la vida perfecta en el alma de su discípulo, ante todo por medio de sus oraciones, su santidad y su ejemplo.
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